Una STRIDA es un triángulo sobre dos ruedas. Vas erguido, funciona con una correa en lugar de cadena y en pocos segundos se pliega en un paquete estrecho que llevas rodando a tu lado.

Plegar y desplegar
Suelta el cierre, junta las ruedas, donde los imanes las sujetan, y pliega el manillar. Para desplegarla, lo mismo al revés. Tras unas cuantas veces lo haces sin pensar.
Plegada, va contigo a todas partes
Plegada, la STRIDA se sostiene sobre sus ruedas y la llevas rodando por el manillar: al tren, al ascensor, a la oficina o al maletero del coche.

Pedalea erguido, sin encorvar la espalda
En la mayoría de las bicicletas te inclinas hacia el manillar. En una STRIDA el manillar está alto y cerca, así que vas erguido: sin espalda encorvada, sin tensión en el cuello y sin peso en las muñecas. Te subes por detrás, sin pasar la pierna por encima del cuadro. Pedalear es suave para las rodillas y bueno para las articulaciones y la espalda.
Una correa en lugar de cadena
La STRIDA funciona con una correa de kevlar. No necesita lubricación, no se oxida y no hace ruido. Así puedes llevarla al tren o a casa sin manchas de grasa en la ropa ni en el suelo.

¿Qué STRIDA te conviene?
La LT, la 5 QR+ y la SX funcionan todas así. Se diferencian en ruedas, materiales y equipamiento.
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Tres STRIDA, el mismo triángulo. Se diferencian en ruedas, materiales y equipamiento.
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